Bodegas Casto Pequeño

La Bodega se destaca en su ubicación, por ser, como mandan los antiguso cánones, subterránea, cimbrada con sillería de piedra y cuyos muros han soportado el paso y la experiencia de varios siglos sobre si.

Sufrió un paro industrial en los años 40-50, pero resurgió de sus cenizas como el Ave Fénix y en 1977, una vez adquirida por Casto Pequeño, S.L., volvió con fuerzas renovadas a ponerse en marcha como hiciera tiempo atrás.

En un princio sólo comercializaban "claretes", pero con el paso del tiempo y atendiendo a la creciente demanda, dieron paso al tinto y al blanco, y los tres se mantienen actualmente en el mercado.

El crecimiento desde su apertura ha sido más que notable, y se han incorporado las últimas tecnologías en el campo enológico.

La exportación constituye uno de los puntos más importantes de esta bodega, llegando en países como Alemanía a unos ventas anuales superiores a las 300.000 botellas.